lunes, 23 de marzo de 2009

El chiste del caracol

No me gustan los chistes. A decir verdad me hacen gracia y tal, pero el problema es que siempre se me olvidan en un par de horas. Sí, parece que mi cerebro tenga un mecanismo que consigue eliminarlos completamente en menos de lo que tardo en hacer la digestión. No le acabo de dar una explicación a lo que me pasa, pero puede que se trate de algún extraño (y desconocido, nunca mejor dicho) trauma infantil que vive en mi inconsciente entre aquella imagen totalmente accidental del pezón de Sabrina y la triste muerte de Chanquete, cosas todas ellas que me han convertido en la persona entrañable y odiosa que soy.

Cuando en una comida familiar, una boda, una borrachera de sábado o una reunión de trabajo llega el típico gracioso que parece un libro de chistes de Arévalo, me invaden sentimientos contradictorios. Por un lado me parto la caja, porque tengo un humor más simple que un puzle de cuatro piezas, pero también por otro lado una envidia insana tirando a odio causada por mi frustración como cuentachistes (si no existe la palabra da igual, que para eso estoy en mi blog).

Y es que yo soy gracioso de cojones, para qué lo vamos a negar, y podría haber llegado incluso a ser un Chiquito, un Coll (para Tip soy demasiado alto) o un Matías Prats Jr., pero la naturaleza bien me negó el gen que se encarga de que te acuerdes de los chistes, o me obsequió con que se encarga de que se te olviden.

- ¡Qué risas los finales de telediario! -

Nunca se me olvidará aquel casting para Genio y Figura con mi gran amigo Bertín. Había pasado a formar parte de los últimos diez candidatos pero justo antes de mi actuación de prueba, nervioso como estaba en aquel momento crucial para mi futuro, fui a rascarme el sobaco con la mano derecha, y al alzar la izquierda derramé el café encima del puño de mi camisa, con la mala suerte de que se emborronaron los chistes que tan acertadamente había seleccionado mi primo Juanito. Sin tiempo para volver a apuntarlos salí al escenario a ninguna otra cosa que hacer el ridículo. Desde entonces Bertín, que me había recomendado personalmente, no me dirige la palabra excepto en el día de mi cumpleaños y cuando nos cruzamos por la calle.

Algún día relataré aquel casting, pero hasta entonces os voy a dejar el único chiste que he conseguido recordar hasta escribirlo personalmente en papel, por lo que se podría decir que es mío. Es largo, sí, pero al menos es bueno. De hecho, si no te ríes me comprometo a pedirte perdón en forma de comentario empalagoso en tu blog. Ahí va, con todos ustedes...

EL CHISTE DEL CARACOL

Diciembre del año 98. Un lugar en los Pirineos. Invierno. Diez grados bajo cero. Tormenta de nieve de mear y no echar gota...

Dos amigos se sientan frente a la chimenea en el salón de una pequeña casita de montaña después de una larga jornada de esquí cuando de repente alguien llama a la puerta:

¡Toc, toc!

Los dos se miran acojonados dada la situación. Al final uno de los dos (el que iba al gimnasio día sí día también) le echa dos cojones, se levanta y se dirije a la puerta. Una vez allí toma aire y la abre de golpe. Tras comprobar con el pulso acelerado que no había nadie vuelve a cerrar, pero tan sólo un momento después...

¡Toc, toc!

El forzudo, que ya estaba a medio camino del salón, se gira y ésta vez cabreado vuelve a abrir la puerta. Nadie. En esta ocasión sin embargo dirije su mirada hacia el suelo antes de cerrar, y cuál es su sorpresa cuando descubre ahí a un pequeño caracol tiritando de frío frotándose las manos.

- Hola - dice el caracol -.

- Qué coño quieres - contesta el culturista -.

- Pues verás, es que hace un frío que te mueres y en mi casita tengo la calefacción estropeada, así que había pensado que igual podía pasar la noche en el salón. Llevo incluso un trocito de lechuga encima, así que no necesito ni que me ofrezcáis de cenar.

El forzudo observa al caracol con desprecio y, tras pensar durante unos dos segundos por primera vez en su vida (y seguramente sobre mujeres desnudas), le arrea una patada al caracol, lanzándolo a unos veinte metros de distancia.

Después de eso cierra de un portazo y vuelve al salón con su amigo, olvidando inmediatamente lo ocurrido.

UN AÑO DESPUÉS ...

Al año siguiente y como era tradición estaban de nuevo los dos colegas en la casita de los Pirineos cuando alguien llama a la puerta de manera insistente:

¡Toc, toc, toc, toc!

El mismo culturista del año anterior se levanta y abre la puerta. Mira al frente, donde no ve a nadie, y después baja la vista para descubrir al mismo caracol del año anterior con el ojo morado, el cual grita todo lo fuerte que puede gritar un caracol:

- ¿SE PUEDE SABER A QUÉ COÑO HA VENIDO ESA PATADA?

24 comentarios:

El extraño desconocido dijo...

JUAS
JUAS
JUAS

Mis disculpas una vez más por haberos abandonado, amigos míos. Esta vez voy a contestar con la gracia que me caracteriza a todos vuestros comentarios.

... Ahora no me hagáis la putada de no escribir nada para hacerme quedar mal, eh?

SALUDOS SALIDOS, SALADOS y SÓLIDOS.

xenia dijo...

Jajajaja va me reiré!! jajajajaja, sigo? jajaja, puedo parar ya? gracias... no esta mal pero te aseguro que yo los cuento mejor, estoy pensando en grabarlos y colgarlos en el blog sería todo un puntazo, y es que cuando nos juntamos mi querida Ojos de gata y yo el descojone esta asegurado, pero va... seré buena... me ha hecho gracia xDD

Pd: te debo unos chistes, recuérdamelo, por si se me olvida :P

ojos_de_gata dijo...

contemos otro chiste de caracoles.... esto.. va un caracol y derrapa!!! mmm el ojo morado le ha durado un año al pobre caracol? virgencita del camino seco.. pero bueno si me he reído,


pd: que paso con la hoja de lechuga? jaja

X dijo...

No me ha hecho gracia porque no me gustan los chistes en que se maltrata a los animales. Sé que puede parecer una estupidez propia de mear fuera del tiesto, pero no lo puedo evitar, soy así. Al margen de eso, imagino que el chiste tiene su gracia, aunque no tanta como Bertín imitando a Chiquito cuando imitaba a Matías Prats.

Vera dijo...

jo que malo!...tengo un amigo al que le encanta que vaya a todos los saraos que montamos por que dice q soy la única que se ríe de todos (y digo todos) sus chistes. Una vez leí que la risa es el descarrilamiento de la lógica y mi lógica debe estar fatal por que derrapa más que el caracol de ojos de gata. Con todo esto quiero decir que el chiste debe ser malo de narices por que no me he reído nada...aunq casi me parto con lo de las cuatro piezas del puzzle..jiijijiijajajejajejajejejaja!
saludos salaos

adriana rey dijo...

Qué mas puedo decirte yo después de lo que ya te han dicho?
Que a pesar del chiste me alegro de que hayas vuelto!jajajaja
Cuando puedas pasa por mi blog que hay una pequeña sorpresa

Superpatata dijo...

Te voy a ser sincera y ne no te lo tomes a mal, porque sé que ha sido un gran esfuerzo para ti poder recordarlo, pero es un poquitín malillo el chiste.
Pero bueno, no le quito valor, puesto que según cuentas es un mérito que hayas podido recordarlo jeje.
Saludos!!!

El extraño desconocido dijo...

Xenia: te recuerdo que me debes unos chistes! Qué buena gente eres, maja, no como el resto que no hacen mas que criticar... jeje! Un besico pa tí.

Ojos_de_gata: otra que es maja, así da gusto. Tu chiste es un clasicazo, pero ya tampoco me acordaba, fíjate. Menuda suerte la mía. La hoja de lechuga se la debió comer el culturista, digo yo.

X: si es que eres un sentimental, macho. Lo siento por haber herido tus sentimientos, debía haber avisado antes.

Vera: jajaja, qué mala. Será, digo yo, que mi chiste es demasiado lógico, no? :-D También es mala leche que el único del que me acuerdo os parezca malo.

Adriana: Acabo de ver que el comentario que dejé hace un par de días en tu blog no apareció publicado. Ahora mismo lo vuelvo a escribir. Yo me alegro de haber vuelto ;-D

Superpatata: no te preocupes, sé aceptar perfectamente las críticas. Además, tal y como digo en la presentación del blog: "Si tienes algo negativo que decir te lo puedes ahorrar ya que mi madre se encargará de convencerme de lo contrario en menos de media hora." Jajaja, es coña, acepto siempre de buena gana las críticas.

luka dijo...

Chiste de sonrisa mas que de carcajada.

El pezon de Sabrina puede marcar el futuro de cualquiera.

Soldado Raso dijo...

Recordar chistes es para los que no tienen ingenio, por eso no cuentas con esa parte de la memoria.

Por cierto, me he acordado de uno:
Una pareja de ballenas en mitad del océano y el macho le susurra a la hembra: la mitad de la población mundial humana luchando por la supervivencia de nuestra especie y tú me sales con que te duele la cabeza.

Palabro: ballys (chiste de la ballena)-prometo enviarte una captura de pantalla.

Saludetes!

(!) hombre perplejo dijo...

Contar chistes y escribirlos no tiene nada que ver. Son dos ingenios distintos. Hay quienes gozan del privilegio de tener ambos talentos y combinarlos. Por ejemplo José Luis Coll o El Perich. Para otros es sencillamente imposible: Chiquito jamás podrá publicar su humor para Sant Jordi. Y no es un asunto cualitativo, ya que el humor de los grandes Faemino y Cansado se desintegra al transcribirlo.

Por eso no puedo juzgar si sabes o no "contar" chistes, Extraño, pero me consta -una vez más- que escribes de puta madre.

Lo corrobora, entre otras cosas, que hasta los que más critican negativamente el chiste no han podido dejar de leer hasta el final.

Yopopolin dijo...

joder, pues a mi si que me ha hecho gracia... jejeje. entre este y los de arguiñano, me quedo con este!! jajajaja. Sera que mi humor tambien es mas simple que un puzle de 4 piezas como tu dices...

saludetes!!!

Mario dijo...

Siempre cuento chistes cortos..un amigo no deja hablar mas 3 minutos a los demas... por eso...
hay va uno...

Entra una señora a la carnicería y dice:
Deme esa cabeza de cerdo de allí.
Y contesta el carnicero:
Perdone señora, pero eso es un espejo.

El extraño desconocido dijo...

Luka: de sonreir es precisamente de lo que se trata, no? ;-) El pezón de Sabrina... vaya tela. El otro día volví a ver el video y qué recuerdos!

Soldado Raso: Jajaja, buen chiste, me ha gustado. Y además con el palabro casi como inspiración. Muchas gracias por el piropo encubierto en el primer párrafo.

Perplejo: Tú si que eres un amigo internetil, hombre! Menos mal que habéis llegado Soldado Raso, Yopo y tú para alegrarme el día :-D Me halaga que digas que escribo bien, sobre todo viniendo de ti. Merci.

Yopo: jajaja, hombre pues el Arguiñano a mí me parece todo un genio del humor, que conste. Me lo he dejado en la enumeración. Borremos a Chiquito y pongamos a Arguiñano! (mentalmente, que actualizar el post no me apetece).

"Mario": Tú eres uno de los culpables de mi frustración. El chiste: buenísimo. Me encantan esos chistes cortos pero efectivos, aunque ya se me ha olvidado cómo era.

peibol dijo...

No lo habría pensado hasta el final del chiste, pero sí, me he reído XD.

Te regalo uno de esos de advinar película, que de tan malo, resulta bueno:

-Se abre el telón y se ve una patera llena de pen-drives y discos duros externos. ¿Cómo se llama la película?

-Memorias de África

(adelante, es ahora cuando toca reirse)

¡Saludos!

Brubaker dijo...

A mi tambien me pasa que soy más salao que un salero pero siempre se me olvidan los chistes.
Conozco a una persona que encarnaría como nadie a Coll, para ser tu pareja humorística.

JuanRa Diablo dijo...

Pues me hubiera gustado decirte que NO me ha gustado el chiste para comprobar si es cierta esa promesa de "me comprometo a pedirte perdón en forma de comentario empalagoso en tu blog" pero como soy un diablo de pacotilla que no sabe ni mentir diré que sí, que me he reído. :D

Pero aún es más gracioso ver a Matias Prats entre el colectivo de humoristas. Sí, jajaja, va de graciosillo el hombre... y nadie le echa porque es el jefe.

Un saludo, E.D.

El extraño desconocido dijo...

Peibol: ese chiste tiene delito, hombre! jajajaja, pero tienes razón, de malo que es resulta gracioso.

Brubaker: ahora mismo fijate que no caigo en esa persona... ejem! jejeje.

JuanRa: me alegro de ver que hay gente como tú con un buen sentido del humor, no como otros! jajaja. Oye, pues como diablo sí que dejas un poco que desear, eh? :-D

El extraño desconocido dijo...

Adriana: muchas gracias por el post, pero no puedo comentarlo. Me da fallo desde hace unos dias con todos los formularios de comentarios que están integrados en el blog y no en una página aparte. Muy raaaaro, raaaaro.

Saludos

Yyrkoon dijo...

Con lo bien que estaba yo sin poder leer blogs, ¿Quién me mandará a mi volver? El año que viene me voy riendo ya si eso.

Por cierto, yo soy el libro de Arévalo, tanto por la cantidad como por la calidad de mis chistes y es que tengo menos gracia que Iniesta haciendo imitaciones, pero repertorio...
Teniendo en cuenta que mi memoria tiende a ser como la conciencia de Bush, es decir, no existe, no llego a entenderlo, pero te aseguro que chistes y memoria no es algo que vaya unido.

MixiFabi dijo...

ehhh

jaja??

entendi el chiste pero no me rei mucho... x_x

- YOGUR - dijo...

Jajajajajajajajajajaja XD

Me he reído, pero el comentario empalagoso en mi blog no me importaría recibirlo igualmente ;P

SaludOs

El extraño desconocido dijo...

Yyrkoon: a veces es mejor cantidad que calidad, no te digo más, tú ya piensa lo que quieras. :-D Oye, al final me resigno a pensar que el chiste quizás no era tan bueno como pensaba.

MixiFabi: seguro que lo entendiste???? :-P

Yogur: hombre, cómo tú por aquí, qué tal te va la vida? jeje, ahora mismo te va el comentario, hombre!

Danilo Parte, alias, Martín iconli Mon dijo...

Simpático